Dimensión europea
eTwinning es una comunidad formada por profesores y alumnos de 32 países europeos. Para los primeros, supone un entorno en el que conocer a compañeros de otras nacionalidades, intercambiar ideas, discutir sobre intereses comunes y elaborar proyectos conjuntos. Para los alumnos es una oportunidad de abrir las puertas del aula, entrar en contacto con una realidad que, en la mayoría de los casos, no conocen directamente. Tener al otro lado del ordenador a una persona que pertenece a una comunidad cultural y lingüística distinta y que, sin embargo, comparte objetivos comunes, obliga a usar estrategias de negociación que contemplen competencias lingüísticas y culturales.
Uso de las TIC
En una sociedad en la que las TIC se han convertido en una herramienta de uso común en casi todas las actividades, el aula sigue siendo uno de los entornos con menor nivel de implementación de herramientas informáticas. En este sentido, eTwinning proporciona un buen medio para integrar las TIC en la práctica docente. Por un lado, está pensado para desarrollar contenidos curriculares. Por otro, proporciona una plataforma y herramientas virtuales seguras y de fácil uso, y un equipo de apoyo que asesora a los profesores que lo soliciten. La flexibilidad en el tipo de proyectos que pueden hacerse permite adaptarse a los medios disponibles, al tipo de alumnado, al nivel de acceso al equipamiento… Es por tanto, un programa idóneo para desarrollar, entre otras, la competencia digital.
Trabajo en colaboración
Éste es el aspecto fundamental en un proyecto eTwinning. Las herramientas de comunicación y el contacto con gente de otras culturas cobran un sentido pleno dentro de un contexto de colaboración. Adelantemos que este concepto va más allá de la coordinación. En un buen proyecto eTwinning, la colaboración se organiza en diferentes niveles: entre profesores, para acordar unos contenidos, objetivos y metodologías que satisfagan las aspiraciones y necesidades de todos los participantes; entre alumnos y profesores, en los que ambos grupos aporten ideas e iniciativas, diseñen el proyecto de forma conjunta y lo evalúen; entre alumnos, tanto en el mismo centro como entre los centros hermanados. En este último caso, no se trata simplemente de realizar actividades equivalentes y luego compartir los resultados. Para que exista una verdadera colaboración, los alumnos deben trabajar conjuntamente para producir unos resultados que reflejen las aportaciones de todos. De esa forma, se produce un verdadero contacto y negociación intercultural y un uso significativo de las posibilidades de interacción de las herramientas TIC.
Uso de las TIC
En una sociedad en la que las TIC se han convertido en una herramienta de uso común en casi todas las actividades, el aula sigue siendo uno de los entornos con menor nivel de implementación de herramientas informáticas. En este sentido, eTwinning proporciona un buen medio para integrar las TIC en la práctica docente. Por un lado, está pensado para desarrollar contenidos curriculares. Por otro, proporciona una plataforma y herramientas virtuales seguras y de fácil uso, y un equipo de apoyo que asesora a los profesores que lo soliciten. La flexibilidad en el tipo de proyectos que pueden hacerse permite adaptarse a los medios disponibles, al tipo de alumnado, al nivel de acceso al equipamiento… Es por tanto, un programa idóneo para desarrollar, entre otras, la competencia digital.
Trabajo en colaboración
Éste es el aspecto fundamental en un proyecto eTwinning. Las herramientas de comunicación y el contacto con gente de otras culturas cobran un sentido pleno dentro de un contexto de colaboración. Adelantemos que este concepto va más allá de la coordinación. En un buen proyecto eTwinning, la colaboración se organiza en diferentes niveles: entre profesores, para acordar unos contenidos, objetivos y metodologías que satisfagan las aspiraciones y necesidades de todos los participantes; entre alumnos y profesores, en los que ambos grupos aporten ideas e iniciativas, diseñen el proyecto de forma conjunta y lo evalúen; entre alumnos, tanto en el mismo centro como entre los centros hermanados. En este último caso, no se trata simplemente de realizar actividades equivalentes y luego compartir los resultados. Para que exista una verdadera colaboración, los alumnos deben trabajar conjuntamente para producir unos resultados que reflejen las aportaciones de todos. De esa forma, se produce un verdadero contacto y negociación intercultural y un uso significativo de las posibilidades de interacción de las herramientas TIC.
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